El coste del petróleo y el cambio climático, unidos a otros muchos factores sociales y ambientales, han llevado al ser humano a desarrollar nuevas plantas de potencia de alto rendimiento, en las que cobran un especial protagonismo las calderas eléctricas de vapor (CEV). Se trata de generadores de calor que emplean como fuente de alimentación la electricidad, en lugar de la tradicional quema de combustible.

Por norma general, el cuerpo de estas calderas alberga las resistencias eléctricas y todas las válvulas e instrumentos necesarios para interconexión con el proceso. Así, el vapor es generado mediante transferencia de calor a presión constante. Estas calderas CEV presentan una estructura horizontal y una gama de potencia eléctrica que oscila entre 25 y 2500 KW.

Con frecuencia, este tipo de caldera se utiliza en la creación de ambientes limpios, dado que suministran vapor de gran pureza. Las calderas eléctricas de vapor se emplean principalmente en la industria química, cosmética, farmacéutica y alimentaria, tanto en el calentamiento de todo tipo de fluidos, como en los procesos de esterilización. También se utilizan en el tratamiento de diversos tipos de superficies, laboratorio, planchado y manipulación de pieles.

Las principales características de estas calderas eléctricas de vapor son:

  • Reducidas pérdidas por radiación, debido a un aislamiento de gran espesor.
  • Facilidad de acceso para mantenimiento y revisión.
  • Alto volumen de vapor.
  • Óptima transmisión térmica.
  • Diferentes potencias y presiones: La presión de diseño es de 9 bar y la presión máxima de servicio de 8 bar y se prevén ejecuciones especiales.
  • Nivel de eficiencia del 100%.
  • Sencillez de instalación y uso.
  • No emite productos de combustión o otros agentes contaminantes.

También existen modelos especiales de calderas CEV con diferentes producciones de vapor, ejecución construida en acero inoxidable, ejecución ATEX, presión de servicio de hasta 20 bar, doble bomba de alimentación, purga automática de sales y purga de lodos. Todas las calderas se suministran con todos los elementos necesarios de seguridad y control.