Al inicio de su actividad o durante la misma, una empresa debe escoger el combustible con que trabajar en sus procesos y otras muchas están supeditadas al suministro que tienen a disposición.

Los factores que inciden en la elección del combustible varían según el punto de vista desde el cual se estudien:

  • La disponibilidad en la zona.
  • La inversión inicial a realizar:
    • Precio del quemador, siendo el más caro el quemador mixto (apto para quemar 2 o más combustibles), el de fuel-oil (fuel pesado); el de gas y por último el de gasóleo.
    • Coste de la línea de suministro hasta pie de quemador, depósitos necesarios, medidas de seguridad, etc.
  • El consumo estimado derivado de la actividad: La elección en este caso, puede depender de las horas de proceso y la necesidad calorífica del mismo. Lo ideal es hacer una comparación por unidad de potencia calorífica como kilocalorías o thermias (1000 kcal) necesarias en su proceso: El producto de su multiplicación por el PCI de cada combustible y por el coste del kg, litro o m3 de cada uno, les dará el coste por thermia y por tanto una idea más clara de qué combustible elegir. En la siguiente tabla aparecen los PCI’s de los combustibles convencionales más corrientes:
Tipo de combustible Poder calorífico
Inferior Superior
Gas Natural 9.270 kcal/m3
Gases licuados de petróleo
Propano comercial
11.082 Kcal/Kg
12.052 Kcal/Kg.
Metano 5.500 kcal/m3
Butano comercial 10.938 Kcal/Kg 11.867Kcal/Kg.
Gasoil tipo C 10.100 kcal/kg
Biodiesel Depende de su composición
Fuel oil 9.400 kcal/kg

Como puede consultarse en esta web sobre gases licuados del petróleo.

De forma aproximada, 1 Kg. de propano equivale a la energía proporcionada por:

1,24 m³ de gas natural;

1,20 lt. de fuel-oíl;

3 m³ de gas ciudad;

1,30 lt. de gas oíl;

3 a 6 Kg. de leña (dato genérico);

14 kWh de electricidad;

a 2 Kg. de carbón.

  • En base a las tarifas que les propongan: Con un cálculo aproximado del consumo obtendrán la oferta de sus proveedores de gas y electricidad, cuyos precios están muy vinculados a la zona en la que se localice su empresa.
  • En base al mantenimiento: Los quemadores de combustibles gaseosos tienen siempre un mantenimiento más simple que los de gasóleo y sobretodo los de fuel-oil (utilizándose estos últimos en calderas y hornos de mayores potencias caloríficas), ya que los gases tienen una combustión más limpia.
  • En base al medioambiente: Empresas localizadas en núcleos urbanos, laboratorios u otras empresas de carácter no contaminante, se ven en muchas ocasiones obligadas al uso de electricidad para evitar emisiones de CO2 al ambiente.