Si bien es cierto que en la actualidad muchos equipos de nueva adquisición incorporan este tipo de quemadores (de hecho Pirobloc lo implementa de serie y sin coste adicional en todos sus equipos de gas), todavía existen muchas instalaciones con quemadores a dos marchas o incluso, para bajas potencias, a una marcha.

Cada proceso de fabricación es diferente, pero lo habitual es que el consumidor de calor no requiera toda la potencia en todo momento e incluso que en determinados casos el consumo sea nulo o bajo. En estos casos de procesos variables y aun considerando una regulación óptima, el quemador se apagará. Contrariamente a lo que parece, esto no contribuye a ningún ahorro económico. Desde un punto de vista de eficiencia energética cuando el quemador arranque de nuevo, se producirá el correspondiente “barrido” de la cámara de combustión produciendo un enfriamiento innecesario de la misma.

Con un correcto dimensionamiento y con la disposición de quemadores modulantes, cuando la demanda de potencia es baja, la modulación del quemador se acomoda a esa baja demanda evitando el paro completo y en consecuencia el enfriamiento de la cámara de combustión para, acto seguido, volver a calentarla. Es decir, consumo inútil de combustible.

Hasta nuestra siguiente cita, no duden en opinar sobre este tema.