El sistema de calentamiento térmico supone una revolución tecnológica respecto a otros sistemas convencionales. Los usos industriales del aceite térmico aportan una multitud de ventajas, permitiendo sistemas de control del calor avanzados, un rendimiento y ahorro mucho mayor, que puede adaptarse a las necesidades especificas y concretas de cada actividad industrial. Los sistemas que utilizan la tecnología del fluido térmico son capaces de funcionar con temperaturas muy elevadas, sin que ello requiera que necesiten altas presiones de trabajo para mantener estas temperaturas. Esto significa que el aceite térmico tiene muchas ventajas y beneficios, en cuanto a la eficacia y la seguridad respecto a otros sistemas de calentamiento de procesos.

El aceite térmico evita los riesgos de formación de incrustaciones y corrosión, respecto a otros sistemas térmicos, proporcionando diferentes opciones de operaciones automáticas que pueden ayudar a conseguir la eficiencia óptima del sistema de calefacción, con un coste mínimo y unos elevados niveles de seguridad para su empresa.

El sistema industrial de aceite térmico funciona mediante una cámara de combustión a través de un serpentín. El serpentín toma la energía de la combustión, mediante el sistema de aceite bombeado a bajas presiones que por él circula. El fluido térmico permite calentar los serpentines y transmitir, de este modo, el calor de forma indirecta a un consumidor, mediante un circuito hidráulico. A diferencia de una caldera de vapor, el proceso de calentamiento por aceite térmico no afecta a las carcasas del calentador, a la bobina helicoidal ni a la tubería, lo que implica que el proceso es mucho más seguro y que permite un mantenimiento más rápido y eficaz.

El sistema de calentamiento mediante aceite térmico sea mineral, sintético o medicinal, permite su uso en las necesidades concretas de cada industria o empresa, ya sea del sector del sector petroquímico, alimentación, automoción, madera, … o de cualquier otro tipo.

Para que el procedimiento sea lo más seguro posible, se evalúan en todos los casos:

  • El sistema integral de seguridad del sistema para asegurar el correcto funcionamiento
  • La verificación de los límites de seguridad durante cada operación
  • Quemador bien regulado para programar las emisiones más bajas posibles
  • Optimización del bucle de control para un óptimo control de la temperatura
  • Asignación de los operadores y personal de mantenimiento rigurosamente formado

El resultado es un sistema de calentamiento eficaz, avanzado y económico que puede ser aplicado a todas aquellas industrias y sectores que necesiten un sistema de calentamiento eficaz e indirecto que repercuta en una mayor productividad, un mínimo coste, un sistema de seguridad más elevado y una mayor calidad del producto final, consecuencia del sistema uniforme de calefacción aplicado en cada producto.