¿Cómo se conectan las juntas rotativas a la instalación de fluido térmico?
La conexión de la junta rotativa a la instalación de fluido térmico se realiza por medio de tubería flexible, con el objeto, al igual que ocurre con la que se instalan en ocasiones en el conexionado de bombas, aislar a la red general de las vibraciones del aparato consumido.
Mientras que en el caso de las bombas el empleo de tubería flexible es recomendado, aunque ocasional – depende de muchos factores, velocidad de giro del motor de la bomba, el punto de funcionamiento en su curva, etc. -, en el caso de juntas rotativas y dada su función, pasa a ser obligado.
Existen juntas con conexión roscada y también con bridas.
Ninguna normativa, ya sea americana, europea o española, prohíbe explícitamente las uniones roscadas en instalaciones de fluido térmico. Sin embargo, si expresan unos condicionantes que en la práctica que sólo sean permisibles para conexionado de instrumentación.
Así por ejemplo la norma UNE 9310 – Instalaciones trasmisoras de calor con fluido diferente del agua -, indica que “Las uniones roscadas con junta en la rosca deben emplearse sólo hasta 31.8 mm de diámetro de espiga.”, mientras que la alemana DIN 4754-2 habla de que “Las conexiones de las tuberías deben ser permanentemente estancas. Se prefieren las uniones soldadas. Las uniones roscadas solo se permiten para la conexión de instrumentos de medición y componentes auxiliares, preferiblemente con soldadura de sellado o juntas metálicas, y limitadas a tamaños pequeños.”
Por ello las juntas rotatorias en instalaciones de fluido térmico son con conexionado por bridas.