Válvulas de aislamiento: de globo (1)
Sirven para abrir o cerrar completamente el paso del fluido independizando las derivaciones o equipos de la instalación.
También se usan para provocar una pérdida de carga determinada en algún ramal por necesidades de equilibrio hidráulico o en impulsión de bomba para que el punto de funcionamiento de la misma sea el deseado.
Válvulas de seguridad (2)
Se abren cuando la presión supera un valor reglamentario para proteger caldera, tuberías y equipos.
Válvulas de retención (3)
Impiden de forma fiable un posible reflujo del fluido térmico para un funcionamiento seguro.
Válvulas de control o regulación neumáticas o eléctricas (4)
De dos o tres vías. Empleadas en automatización para abrir, cerrar o modular el paso del fluido desde el sistema de control, regulando automáticamente el caudal de fluido térmico para mantener una consigna dada por el elemento de control.
Válvulas de compuerta (5)
Usadas cuando la instalación debe llenarse o vaciarse. Anteriores a ellas siempre existirá una válvula de globo, para aislarlas de la instalación cuando esté en funcionamiento, ya que no son adecuadas para las temperaturas de servicio.
También se debe considerar como valvulería, los filtros, empleados para proteger las bombas de la instalación u otros elementos sensibles como pueden ser las válvulas automáticas, como por ejemplo de partículas sólidas – algún resto de soldadura, de tubería o provenientes de un principio de degradación de la carga de fluido térmico -.


























