¿Qué ventajas e inconvenientes tienen las calderas de fluido térmico horizontales y verticales?
Funcionan térmica e hidráulicamente igual. La diferencia es especialmente de geometría e implantación y también de mantenimiento.
Espacio disponible
Se suele elegir una caldera horizontal cuando existe espacio disponible en planta y la altura del local es limitada. Obviamente se elige caldera vertical si geométricamente es el caso inverso, espacio en planta reducido y altura de la sala de calderas disponible.
Mantenimiento
El acceso para mantenimiento preventivo o correctivo es más complicado en las calderas verticales, ya sea para acceso al interior de la caldera, instrumentación o conexionado, obligando a plataformas y escaleras fijas para que las operaciones sean seguras. En algunos casos se puede llegar a necesitar medios de elevación.
Seguridad
Además de las medidas habituales comunes en ambas disposiciones, la caldera vertical implica como ya hemos dicho en el anterior párrafo escaleras fijas y plataforma segura, mientras que las calderas horizontales deben tener su acceso restringido de alguna forma para evitar quemaduras por contacto con la tapa y el fondo del equipo.
La temperatura en esos puntos es muy factible que alcancen temperaturas del orden de 50ºC que ya pueden ser un riesgo de quemadura por contacto.
Las medidas más habituales para minimizar o eliminar el riesgo de quemaduras, pueden ser varas:
- Aislar térmicamente tapa y fondo. No es la más recomendable, ya que será difícil su integración fiable en la caldera.
- Colocar resguardos o perfiles que impidan el contacto directo
- Delimitar el acceso con vallado y señalización, zonas de paso claras




















