Se utilizan sobre todo en procesos donde se trabajan con líquidos muy viscosos o que pueden llegar a solidificarse con el frío, como aceites, grasas, crudo de petróleo, asfalto o fueloil. También ayudan a evitar que productos como la sosa cáustica formen cristales. Son especialmente útiles en instalaciones situadas en zonas frías o que no funcionan de forma continua.
Por tanto, las aplicaciones principales serán para:
- Procesos con aceites y grasas pesadas, resinas, petróleo crido, asfalto, bitumen y fueloil de alta viscosidad. Todos aquellos fluidos en que el producto puedes solidificarse a temperatura ambiente o que si su elevada viscosidad dificulta su extracción hacia procesos.
- Tanques de sosa cáustica u otros productos similares para evitar su cristalización.
- Especialmente útiles en climas fríos instalaciones de funcionamiento intermitente.




















