Aunque las bombas centrífugas sólo pueden funcionar correctamente con fluidos con viscosidades de hasta 500 cP, son las más adecuadas generalmente en la industria.
Las bombas volumétricas – de engranajes, de tornillo -, pueden bombear fluidos con viscosidades muy superiores – hasta máximo 100000 cP – a las bombas centrífugas, pero son mucho más complejas y por tanto de mantenimiento más elevado, de coste elevado, caudales relativamente bajos – lo que implica en ocasiones varias bombas en paralelo – y su instalación en un circuito cerrado es complicada. Tampoco son adecuadas para funcionamiento intermitentes – by pass, calentamiento, etc -.




















