Si. Sin la bomba de recirculación, el fluido tiene, ante la falta del caudal requerido, una menor velocidad que la prevista y su coeficiente de transmisión de calor es menor.
El aparato consumidor puede estar formado por unos serpentines, una cuba de una determinada longitud, etc. Sea cual sea la superficie de intercambio, siempre habrá un principio y un final. En el principio se transmitirá una potencia que puede acercarse a la requerida, pero a medida que el fluido avanza por la superficie de intercambio, la transferencia de calor será mucho menor de la esperada.
Como ejemplo numérico, sólo para apreciar un orden de magnitud – pensemos que depende de cómo sea la superficie de intercambio y la diferencia entre el caudal requerido y el suministrado -, tendríamos:
| Posición | Temperatura del fluido térmico (ºC) | |
|---|---|---|
| Sin bomba recirculación | Con bomba | |
| Entrada | 200 | 200 |
| 25% del recorrido | 185 | 198 |
| 50% del recorrido | 177 | 196 |
| 75% del recorrido | 168 | 194 |
| Salida | 162 | 192 |
Si la diferencia entre entrada y salida con bomba de recirculación continuase siendo demasiado elevada para las características requeridas para obtener un producto satisfactorio, se debería aumentar el caudal de la bomba de recirculación secundaria.
Procesos que puede ser crítico conseguir una uniformidad de temperaturas en el aparato consumidor, son, entre otros:
- Reactores para industria química y farmacéutica
- Molde de inyección
- Extrusores
- Lavandería industrial – calandras –
- Industria alimentaria – freidoras –
- Industria textil




















