Las bombas primarias y secundarias difieren fundamentalmente en sus objetivos.
Caudal
- Primarias. Su caudal debe ser el que pueda aportar a todos los consumidores la potencia que precisa y debe ser el requerido por la caldera para que esta funcione correctamente y no existan posibles problemas de destrucción de la carga de fluido térmico por insuficiente caudal en la caldera.
- Secundarias. El caudal solo debe ser el requerido en el punto consumidor, especialmente para que pueda existir una importante uniformidad en la transmisión de potencia.
Presión
- Primarias. Debe poder vencer las pérdidas de carga de toda la instalación, incluyendo caldera, red de tuberías y accesorios y de los aparatos consumidores que no dispongan de bombas secundarias
- Secundarias. Sólo deben suministrar la presión necesaria para vencer las resistencias hidráulicas del circuito del aparato consumidor donde se halla instalada.
Se puede resumir en que las bombas primarias deben priorizar cumplir aceptablemente con sus requisitos – caudal y presión -. Los excesos que puedan existir en estas magnitudes, serán regulados por el “by pass” general de la instalación.
Las bombas secundarias deben priorizar precisión, básicamente de caudal, para que el aparato consumidor pueda producir el producto con los parámetros de diseño. Para ello también deben poder vencer la pérdida de carga del circuito secundario, priorizando que sea superior al mínimo requerido.




















